JAVIER GARCIA  Fotógrafo


"La Fotografía, desde siempre, pienso que ha sido capaz de captar la más pura esencia de lugares y personas. 
A través de la fotografía se ha hecho posible entender más allá de las palabras y entrar en el mundo de los significados implícitos, 
esos que encontramos en cualquier lugar en que nos paramos a observar o a observarnos, pero que pocas veces hacemos audibles. 
Nuestra cultura, nuestros gustos y disgustos, nuestras posturas más profundas o nuestra verdad, se expresan de forma que quizás, 
sólo a la imagen capturada en un momento a través de una cámara, le es posible desvelar."







Granadino de origen, pero naturalizado como ciudadano del mundo, el fotógrafo Javier García ha capturado algunos de los más intensos paisajes alrededor del orbe, desde China hasta Australia, pasando por Marruecos, Egipto, Turquía y USA, recorriendo siempre con su cámara muchos otros destinos... Sin embargo, Javier decidió hacer de América Latina y su gente su segundo hogar, particularmente México, que lo ha acogido por más de tres años. En este país experimentó con los distintos paisajes, colores, escalas, sabores, texturas e historias que han marcado su fotografía; misma que logra capturar la complejidad de la cultura mexicana desde una mirada fresca y llena de asombro. 


Con gran sensibilidad y empatía, Javier lleva también la fotografía social más allá de la denuncia urgente, para acompañar las pasiones humanas y la esperanza en la posibilidad de otros mundos más justos e incluyentes. Ejemplo de ello es el serial de fotorreportajes realizados en México sobre las movilizaciones en torno a la matanza de estudiantes en Ayotzinapa, la muerte del ícono de la cultura popular mexicana Juan Gabriel y el testimonial que honra al pueblo mixe de Oaxaca y su lucha por la preservación de su identidad. De igual manera, el acompañamiento que Javier hace al movimiento LGTBI en donde, desde su arte, nos invita a ver a profundidad la magia del amor, la libertad, la consecución de los sueños y el poder de los colectivos que hacen de este mundo un lugar donde cada vida merece ser celebrada.

Poco se escapa a su ojo: espía desde los momentos más retraídos de una mujer junto a su gato en el mercado de Jamaica en la Ciudad de México, hasta los secretos más íntimos de los azules de la arquitectura griega. Retrata tanto las arrugas de un rostro que anuncia todo lo vivido, como lo que narran las grietas en las fachadas de una ciudad convulsa, o la apuesta contra la permanencia que cada día lanzan las pirámides ancladas en medio de la selva centroamericana, por las que no pasa el tiempo. De igual manera que hoy j
uega entre los viñedos de algunas de las más conocidas casas vitivinícolas de España, al mismo tiempo surca las alturas con el ojo privilegiado de un dron, que le permite ver desde allá arriba el mundo desde una amplitud tan conmovedora que nos ayuda, con su siempre marcada obsesión por las dimensiones, a cobrar perspectiva sobre las magnitudes de la vida.

La lente delicada, aguda y firme de Javier da cuenta de sueños y esperanzas. Revela el poder de la naturaleza que se expresa en atardeceres de oro, en azules místicos de mares y lagunas, en los profundos acantilados del Gran Cañón del Colorado, en los inmensos cráteres volcánicos de las islas Azores, en el blanco cegador del salar de Uyuni, en los rojos desiertos del Outback australiano, y en cada uno de los paisajes que observa, siente y captura para compartir desde la generosidad de un arte apasionado, sensible y honesto. Porque compartir es parte de su vocación. Sin esa profunda necesidad de hacer de todos el privilegio de las imágenes que capta, sería imposible entender tanta belleza. Sólo desde el amor es posible construir tanto goce estético. Sólo desde la generosidad es posible inmortalizar tanta luz, tanta esperanza, tanta belleza. Lo mismo fotografía la magia de un amanecer que la majestuosidad de un gran monumento, o los sueños de la persona que le regala, en un acto de absoluta confianza, su mirada para un retrato. No es fácil encontrar a un artista que imprima el mismo compromiso en la fotodenuncia que en el paisajismo, en la fotografía comercial como imagen sólo tomada para provocar una experiencia estética, o en el retrato de los rostros cargados de historias.

Sin duda, Javier no hace fotografía para vivir sino que vive para hacer fotografía. En sus imágenes nos comparte una novedosa, grandilocuente, humilde y al mismo tiempo potente y hermosa manera de ver el mundo que nos llena de pasión, de esperanza y de entusiasmo. Más que imágenes, son invitaciones a otras formas de estar-siendo en un mundo sobrecogedor, son la toma trascendente de esos instantes que nos permiten reconectar con el arte, con la naturaleza y con la vida; con sus dimensiones y las nuestras. 



Nuria Ortega F. 









PREMIOS

2007 National Geographic. Finalista Categoría Paisaje

2008 El Viajero (Diario El País) Finalista 

2009 Bacardi Freedom Route. Primer Premio

2009 Fotoactitud. Serie Finalista

2010 Magazine. Seleccionado

2012 HSBC. Seleccionado

2014 Opticaigua. Primer Premio

2016 Certamen de Fotografía Bodegas Verum. Finalista

2016 Museo Soumaya Ciudad de México. Primer Premio



EXPOSICIONES  

2014 Casal Solleric, Exposición colectiva. Palma de Mallorca, España

2014 Orfeo Catalán. Exposición individual. Ciudad de México, México

2015 7th World Water Forum. Colaboración fotográfica. Seoul, Corea del Sur

2015 Universidad de Buenos Aires. Exposición colectiva. Buenos Aires, Argentina

2016 Museo Soumaya. Exposición colectiva. Ciudad de México, México

2017 Nit de l'Art. Palma de Mallorca, España

2018 Horts1 Arts, Galería de Arte, Palma de Mallorca, España





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